Archivar paraEnero 23, 2008

Nadar desnudo

Nací de un río que corría al lado de una montaña alta y antigua. Hice míos el fluir del río y la fuerza de las rocas. aprendí a mirar las estrellas buscando respuestas y descubrí en los pájaros y los peces amigos y enemigos.

Una mañana desperté entre los juncos y dentro de mi habitaba el vacío, camine perdido lejos del río y las rocas. Camine noches y días buscando mi camino, buscando otras aguas y bosques en los que saciar mi hambre.

Al cruzar un pasto encontré un arroyo de aguas cristalinas, sin peces en el fondo. Bebí de sus aguas y dormí en sus riveras. Construí un jardín de sueños en sus orillas y me senté a esperar y me convertí en montaña. El río crecía y acariciaba mis lindes, encontró un hueco para entrar y vio el vacío que había dentro y lo lleno de vida.

Un día las nubes del destino trasformaron el arroyo en torrente y me desgrano poco a poco. La tierra tembló al sentir caer mis rocas en su regazo y abrió una grieta en sus entrañas para gritar. La grieta se llevo el río y solo dejo polvo en el jardín de los sueños rotos.

Ahora solo espero que el viento lleve mis restos a nadar en aquel arroyo para acompañarlo hasta el océano y bailar juntos hasta que la luz del sol sienta que es hora de dormir.